Durante las primeras semanas de mayo, la energía taurina nos invita a mirar nuestra relación con el valor, el dinero, el cuerpo, el placer, la paciencia y la permanencia. Tauro nos enseña que no todo crecimiento ocurre desde el movimiento constante. A veces crecer también es aprender a quedarnos, a cuidar, a esperar el momento correcto, a fortalecer lo que ya existe y a no abandonar un proceso solo porque no está dando resultados inmediatos.